Bellísima sirena deste llano, estrella superior de esfera ardiente, animado cometa floreciente, con rayos negros serafín humano;
sol que a la lumbre de tu luz en vano resistir puede el lince más valiente, Fénix que, peregrina, únicamente logra región de cluma soberano.
Aunque la envidia exhale los alientos de tu veneno, el mérito seguro luce en símbolo claro de constancia.
Revuélvanse ambiciosos elementos, que el cielo es siempre cielo, siempre puro, y accidentes no alteran su sustancia.
Juan de Tassis y Peralta Conde de Villamediana